Ciudad deportiva en Boecillo

Arquitectos:

Pablo Cendón-Segovia
ÁLvaro Moral García
Daniel González García
Delia Encinas Mateo

Localización:

Boecillo-Valladolid

Premios:

2º premio concurso de ideas

Ciudad deportiva en Boecillo

La propuesta BLACK LINE nace de la sencillez y la fuerza, de una arquitectura que busca ser funcional, sostenible y bella al mismo tiempo. Una línea negra que une paisaje y construcción, escala urbana y experiencia íntima, sobriedad y emoción. Espacios como el bar o los vestuarios se conciben como escenarios de tránsito donde lo cotidiano se vuelve sensorial.

El proyecto se articula sobre tres principios esenciales: muros de hormigón plegados que median entre el edificio y su entorno; cajas de acero autoportantes que organizan la vida interior; y una cubierta de madera laminada negra, amplia y bidireccional, que envuelve y unifica el conjunto. Tres gestos claros que, en fases sucesivas —bar, vestuarios, gradas— consolidan un todo coherente.

Desde lo constructivo, BLACK LINE apuesta por la durabilidad y el equilibrio energético. Hormigón, madera laminada e innovaciones térmicas se combinan con estrategias pasivas que maximizan la luz y el aire natural, reduciendo consumos y asegurando confort. La cubierta modular añade flexibilidad, preparada para transformar y crecer con las necesidades del lugar.

El recorrido arquitectónico se diseña como un flujo intuitivo y accesible, donde patios y áreas de transición abren el interior al paisaje y refuerzan la integración urbana. Las gradas y el campo de fútbol 7 aprovechan el desnivel del terreno, convirtiendo el acto deportivo en un ritual colectivo entre usuarios, espectadores y entorno. En esencia, BLACK LINE no es solo infraestructura: es un manifiesto de eficiencia, sostenibilidad y belleza urbana, pensado para perdurar y transformarse con el tiempo